Cali,
Junio de 2005 /// Periódico de la Facultad de Comunicación
Social y Publicidad de la Universidad Santiago de Cali
Personajes
caleños "My name is Hermes"
Angélica
Agudelo
Cuarto semestre CS
"Yo
aquí mantengo solo. Yo paso solo, porque esa es la
indicación que me han dado; sólo me han dicho
que esté". Y solo es como se le ve diariamente
a este hombre de mal aspecto, pero con un pensamiento que
sorprende, casi siempre por incoherente.
"Todo
el día permanece ahí parado Desde las 7 que
yo paso, ahí lo he visto hasta tarde de la noche, pero
siempre allí, en ese paradero" comenta Jairo,
un mesero de un restaurante al frente del parque de las banderas,
lugar donde Hermes se la pasa todo el tiempo.
"My
name is Hermes, I live in the United States..." comenta
en un inglés casi imperceptible del que solo se entiende
las primeras oraciones y fragmentos donde repite "you
know" bastante extraño para un hombre de la calle
y todo un vigilante diurno de está zona de la ciudad.
Aunque
su permanencia en Cali pretenda otras cosas, este hombre debe
dedicarse a observar los carros, "mi profesión
es futbolista, he jugado fútbol en varias ocasiones
y cuando no he estado aquí, me la he pasado en mi casa
en Buenaventura. Ahora aquí en Cali estoy esperando
un partido con la selección Colombia, yo juego fútbol,
yo soy muy lejano, soy de Miami", comenta, aunque su
oportunidad de jugar en un estadio está solo en sus
sueños y su realidad es la de vivir, como muchos, por
las calles y parques.
Júpiter
es su “chapa”. Personaje de la ciudad, identificado,
visto, burlado, sentido, pensado y que se relaciona siempre
con nuestro transitar por el paradero de buses del parque
de las banderas sobre la calle 5. "Aquí estoy
viendo pasar los carros. Me han puesto para eso.
Cree
que viene desde Nueva York y debe cumplir un contrato de 20
años donde le exigen quedarse en la ciudad de Cali;
esas son las indicaciones que le han dado. ¿Quién?,
su mente o la de otro loco igual o peor que el.
"A
mi me dicen que uno va a los computadores a buscarlo en Internet
y ahí sale porque ha sido buena persona", explica
doña María una vendedora ambulante del parque.
Como
todo ser humano, tiene la necesidad de obtener dinero, para
comer y sobrevivir, y aunque la forma más normal es
recibir lo que los conductores de buses le ofrecen, otras
propuestas también son aceptadas. "Un rico, un
señor de un apartamento que queda por el estadio, lo
llamó y le dijo: - ¿Usted se quiere cortar ese
pelo? - Si ¿Cómo no? ¿Cuánto me
da?, y le mostró la plata y se fue para la peluquería
y le cortaron ese pelo y le arreglaron la barba. Ese día
salió como un 'dotor' de allá" afirma Sandra
una niña que trabaja con su madre vendiendo dulces
en el parque.
Es
muy raro acercarse a él y no percibir un olor extraño.
La verdad es que Hermes huele a humo de carro, es ordenado
y trata de mantener su amplia y desocupada sonrisa solo para
casos especiales como cuando tiene la oportunidad de verse
con alguna de sus tres esposas, con las que no tiene hijos,
pero a las que quiere y espera que vengan a verlo cuando ellas
deseen que él les de su cariño.
Con
45 años de edad, aproximadamente mide 1.85 de estatura,
tiene poca dentadura y un atuendo desagradable, este hombre
espera aportarle algo a este país que se diferencia
de los Estados Unidos en algo muy característico, "Colombia
es planeta mierda, aquí se ensucia. en Nueva York,
te digo francamente yo nunca había ensuciado; aquí
en Colombia si".