Cali,
Junio de 2005 /// Periódico de la Facultad de Comunicación
Social y Publicidad de la Universidad Santiago de Cali
Su
valioso servicio puede desaparecer El HUV enfrenta la pobreza
Shirley Rendón
VII Semestre
Comunicación Social
Un
desfile de sirenas, de hombres y mujeres vestidos de blanco
y de doloridos enfermos en camillas, es una imagen imborrable
que queda cuando se visita el Hospital Universitario del Valle,
HUV.
La violencia urbana que se vive en una capital habitada por
más de dos mi-llones de personas, y que aumenta con
la llegada de los desplazados, mantiene en crisis toda la
estructura social. Solventar esta situación que domina
camas, salas de cirugía y drogas cuesta al año
más de 80.000 millones de pesos.
La situación del HUV se complica con la llegada de
pacientes sin ningún tipo de protección social,
lo que obliga a la institución a costearle gran parte
del tratamiento. Así lo explica Gladys Núñez,
jefe de presupuesto del Hospital: «La cobertura es mucha,
pero los recursos que asigna el gobierno no son suficientes
para darle atención a esta población que demanda
espontáneamente el servicio. La gente llega a la puerta
del Hospital y debe ser atendida inmediatamente».
Igual sucede cuando no pueden ser oportunos, «entonces
vienen las tutelas que están afectado en gran medida
la gestión del Hospital».
Aún, con el presupuesto insuficiente, el Hospital cuenta
con un plan para atender cualquier emergencia que se presente
en la ciudad y lugares aledaños. «Cuando empiezan
a llegar los pacientes tenemos que empezar a despejar el área
de la sala de espera, los asientos y la gente, y se empieza
a mirar la gravedad de los pacientes. A medida que van llegando
se van clasificando y se van distribuyendo», dice Rafael
Cano, para-médico del HUV.
El plan contempla varios rubros de suministros en donde hay
farmacéuticos, médico quirúrgico, materiales
de laboratorio y alimentos. «Hay unas disposiciones
presupuestales que no son suficientes para las necesidades
ideales. Cuando nosotros disponemos de esos insumos aquí,
pues por ética y por principio los debemos distribuir
equitativamente de acuerdo a las necesidades», asevera
Hernando Manosalva, Jefe de suministros del HUV.
Manosalva agrega que «los servicios clínicos
que más le dedicamos atención son los de la
sala de operaciones, urgencias, las unidades de cuidados intensivos,
tanto adultos como pediátricos».
Añade que las otras salas no no se dejan desprotegidas,
aunque por su cobertura de los insumos no se llega a las condiciones
ideales que se buscan para prestar la mejor atención
a los pacientes».
Desde hace 10 años que viene operando la ley 100, el
HUV ha entrado en un proceso de adaptación y acondicionamiento
para atender a la población más pobre y excluida.
Atiende distintos sectores, no sólo del régimen
subsidiado y contribuye a prestar servicios que están
al alcance de la comunidad, donde se puede incluir desde una
operación de corazón, como también una
cirugía plástica o estética.
Aunque, se le denomina hospital de tercer nivel, de gran desarrollo
tecnológico, donde se pueden realizar procedimientos
complejos, su crisis no le deja alcanzar las condiciones ideales
para los pacientes.
Carlos Alberto Peláez, Jefe de sistemas del HUV, describe
la importancia de esta entidad de salud para los caleños:
«El pensar que este centro de atención no preste
el servicio a la comunidad representaría e impactaría
el perfil epidemiológico tanto de la ciudad, el departamento
y el sur occidente. Aquí llegan pacientes remitidos
del Cauca, Nariño, Putumayo. Más del 60% corresponden
a un nivel socioeconómico muy bajo que no le permitiría
pagar servicios de salud en otros centros médicos».
El Hospital Universitario del Valle espera que el presupuesto
que asigna el gobierno y la venta de servicios pueda solventar
la demanda de la ciudadanía que aumenta por el desplazamiento.
Finalmente, el desfile de camillas, ambulancias apuradas,
pacientes aisla-dos y médicos tratando de salvar vidas
con pocos recursos tendrá que mejorar si la Gobernación
del Valle y sus provee-dores encuentran soluciones económicas
para que esta entidad siga prestando sus servicios.