Cali,
Junio de 2005 /// Periódico de la Facultad de Comunicación
Social y Publicidad de la Universidad Santiago de Cali
La
pasarela de la resignación Modelos de "bajo turmequé"
Antonio Minotta
VI Semestre
Comunicación Social
Aquí
no encontrarás modelos como Natalia París o
Carolina Cruz; hallarás una imitación barata
de estas, las típicas reinas de barrio que buscan conquistar
el mundo con su particular belleza en eventos y lugares de
bajo perfil que dan mucho que pensar y poco que decir, ya
que sus agencias trabajan de una manera muy artesanal y a
la vez tropical.
A pesar de no estar en eventos donde se va con corbata o traje
de gala o donde se toman martinis y champaña a tres
dedos, comiendo caviar bajo las tenues melodías del
jazz, no se quejan, ya que tienen a su merced un amplio y
variopinto público que no les exige mucho, solo estar
«buenonas» y saber mover bien esa gracia que el
creador puso bajo sus espaldas.
La
cruel diferencia
Cuando Arturo* llegó a trabajar a una «agencia»
de estas, no notó nada diferente de las demás.
«Luego recibí una llamada de un tipo de Jamundí.
Pedía cinco modelos que se dejaran echar agua con una
manguera», afirma. Se trataba de un evento de camisas
mojadas, en donde las chicas estarían a disposición
del morbo de 300 viejos borrachos.
Lejos de estar en el Exposhow o en el Colombiamoda, estas
chicas se dedican a promocionar productos en los semáforos,
entregando volantes en patines.
Tal vez no sean las más lindas, pero como popularmente
se dice: «no hay mujer fea ni bonita, sino belleza diferente»;
todas son bellas, ya que cada persona tiene su gusto particular.
Bajo esta premisa las modelos buscan mostrar su mejor cara
para ser seleccionada para algún evento.
«El criterio de la selección es de los diseñadores
que son los que escogen
lo que necesitan, y yo como director debo tener lo más
variadito posible», explica Daniel Herrera*, dueño
y director de una de estas agencias. Por este motivo es posible
encontrar allí, desde rollizas de metro cincuenta,
hasta veteranas de mediana edad y atributos mar-chitos.
"Una vez en un desfile en Palmira, que fue al aire libre,
se subió un reciclador a la pasarela y me agarró
para bailar, yo pensé que de inmediato la gente o los
encargados de la seguridad iban a reaccionar, pero se dedicaron
a aplaudir al tipo y a los ridículos pasos que daba
Todo fue divertido, pero es parte de nuestro trabajo",
afirmó Tatiana Ospina, modelo de la agencia.
Enanos
pretenciosos
Al escuchar los principios e ideales de boca de los dueños,
podríamos pensar que están a la altura de las
tradicionales Top Class, El Molino o Emporio Models.
Herrera dice que su compañía maneja «grandes
eventos» en donde se halla una gran versatilidad, pues
preparan a sus modelos de forma integral tomando clase de
danza, teatro, pasarela entre otras.
Afirma además que esto lo hace con el fin de lograr
que estas chicas y jóvenes se destaquen y se proyecten
dentro del mundo del modelaje y así lograr que la academia
se posicione entre las mejores y adquiera renombre.
Sin embargo su director se queja de la forma en la que algunas
agencias se les llevan a sus mejores modelos con jugosas propuestas
«como yo tengo las mejores modelos de Cali, entonces
me las quieren quitar ofreciéndoles trabajitos repartiendo
cigarrillos o apare-ciendo en paginitas de internet»
señala Herrera.
Pero algunas de las chicas de estas agencias , dicen marcharse
debido a los incumplimientos de los dueños. Al parecer,
es costumbre que les embolaten los pagos, o les den menos
dinero del pactado. «Nos prometen llevarnos a los mejores
eventos. A la hora de la verdad, ni los mejores eventos ni
mucho menos la plata» dice *Fabiana López, ex
modelo que se cansó de cobrar a su antiguo jefe.
«Aún me debe $200000 de un evento de ropa deportiva
en el que estuve hace más de un año, ya me cansé
cobrar y por eso me fui», afirmó
Pasarela
de la marrulla
Muchos de los dueños de estas agencias tienen una cantidad
incontable de recursos para despojar a las chicas del dinero.
Algunos hacen el recibo de pago con unos gravámenes
injustificados, como retefuente e impuestos, a parte de la
comisión que recibe por evento y de las demoras por
pago.
«Un día pregunté a uno de las marcas que
organizan eventos de moda y me dijeron que el pago lo realizaban
directamente al director apenas termina el evento, y eso si,
libre de impuestos», señaló Diana Cuesta,
otra ex modelo.
Por otro lado hay quienes han tenido logros «destacables»,
como Yuleidi Trejos quien ha podido convertirse en una modelo
completa gracias a las enseñanzas recibidas y además
ha conocido a gente importante y beneficiosa para su carrera.
«Yo estoy muy agradecida con la agencia porque a través
de ella me he podido proyectar para eventos como el miss bikini,
la reina comunera, entre otros»
Actualmente, las modelos del «bajo turmequé»
se han convertido en algo así como la contraparte del
glamoroso y competido mundo del modelaje profesional, que
está rompiendo los esquemas y parámetros tradicionales
de la belleza.
*Los nombres fueron cambiados por solicitud de los entrevistados