Cali,
Junio de 2005 /// Periódico de la Facultad de Comunicación
Social y Publicidad de la Universidad Santiago de Cali
Joven indígena modelo América: hora del redescubrimiento
Johann
Torres
Quinto semestre CS-P
Johann.torres00@usc.edu.co
Sobre
unos escalones, afuera del Coliseo El Pueblo, un joven indígena
comía una pequeña ración de carne. Acompañado
por una chica de su etnia; descansaba después de haber
caminado, con otros 40.000 compañeros los casi 150
kilómetros que separan Cali de Popayán.
A sus 22 años, Edison Tenorio todavía tiene
sus pensamientos arraigados un poco en la época prehispánica,
porque afirma que Colombia es y seguirá siendo propiedad
de las comunidades indígenas.
Es muy conciente de la dominación española y
del daño que hizo a su pueblo. “Ellos nos fueron
sometiendo ideas y costumbres a las cuales no estábamos
acostumbrados”, afirma.
“Es por eso que en la actualidad ya casi ninguna comunidad
indígena maneja al cien por ciento su cultura, solo
en un setenta por ciento”, añade.
Edison es un joven que gracias a sus padres creció
hablando Nasa Yuwe y ha sido educado desde su casa primero,
porque como él dice: “un joven se educa desde
la casa, los padres son los primeros profesores, por lo cual,
nosotros decimos que la educación sale desde allí”.
La juventud de un indígena es diferente de la de un
joven de ciudad. Muchos de la urbe pasan el tiempo “amurados”
en una esquina o enloquecidos jugando “Play”.
Pero él no tiene tiempo para eso.
El recuerda que en su adolescencia dialogaba con su padre,
planeando el trabajo del día siguiente. “Trabajamos
duro, pero nosotros como indígenas hemos tenido la
solidaridad de todos para trabajar”.
Al parecer su rutina es sólo ocuparse de la agricultura,
como otros jóvenes como él, pero el estudio
también está en su rutina. “Me he capacitado
en cursos no formales. Lo hago para servir a la comunidad,
de la que soy presidente de la junta de acción comunal”.
Y cuando él esta en su casa trata de permanecer al
máximo con su familia ocupándose en la tarea
de pensar en un bien común para todos.
En cuanto a los Nasa, como lo es Jhon Edison, afirma que es
una de las etnias más organizadas, cosa que a él
lo hace sentir muy orgulloso.
“La conciencia que tengo sobre mi pueblo es de trabajo
desde la propia comunidad. Trabajar, ser responsable, no ser
prepotente, que todos seamos iguales”.
Esa conciencia fue la que lo trajo hasta Cali, en una demostración
más de que para los próximos quinientos años,
somos nosotros quienes debemos aprender de los indígenas.