Cali, Junio de 2005 /// Periódico de la Facultad de Comunicación Social y Publicidad de la Universidad Santiago de Cali



Camello de comunicador
El trabajo está en lo alternativo

Por Erika Oliva
Séptimo semestre CSP
erikaaj@caliescali.com

Aunque casi todos los comunicadores quieren trabajar en los grandes consorcios de información, no es un secreto lo difícil que es conseguir trabajo en RCN, Caracol, Telepacífico, Todelar, Telemundo, CNN o The New York Times, entre otros medios.

Como contraste de esta realidad, surgen nuevas opciones para los profesionales. “El que mucho abarca, poco aprieta”, reza el dicho popular, entonces ¿por qué pensar que las únicas oportunidades son las que brindan las grandes cadenas?

El poder local
Las personas quieren verse en la pantalla. Quieren verse reflejadas en lo que ven en los medios. Es una conclusión a la que llega Germán Molina, comunicador social y director del noticiero del Canal 2 de Cable Unión.
“Los comunicadores pueden desempeñar diversos roles en los canales locales, comunitarios, de señal incidental o medios alternativos.

Existe la posibilidad de laborar como periodistas, presentadores, directores, productores, libretistas y en el manejo de cámaras o luces”, dice.

De igual manera, en algunos barrios de Cali circulan boletines ‘artesanales’ y periódicos comunitarios de carácter informativo y de opinión, que invitan a los ciudadanos a participar en los eventos y en los acontecimientos que ocurren en sus lugares de residencia.

Tal es el caso de la Comuna 3 (El Centro y San Antonio), que tiene su propio periódico, llamado Tejiendo la 3, con su página web. Esta iniciativa la siguen otras comunas como la 12 (por Villahermosa y el Eduardo Santos), que iniciaron su proceso. “Ahora queremos usar bien el canal comunitario; queremos sacar una publicación impresa cada mes y usar otras estrategias de comunicación”, Explica Ivonne Cortez, del Centro de Integración Comunitaria del Eduardo Santos.

El camino a recorrer
Pero ¿cuáles son las formas o los pasos a seguir por un profesional de la comunicación para incursionar en estos medios? El viejo truco de “regar” hojas de vida ya no sirve; hay mucho comunicador y poco empleo. Las recomendaciones sirven, pues los que tienen un pariente o un conocido influyente son muy pocos. Entonces la salvación está en la capacidad de proponer y generar proyectos.

Las propuestas deben tener definidos aspectos como el público al que va dirigido el programa, los objetivos, los recursos –humanos y de capital—que se requieren, una sinopsis general y es recomendable que estén acompañadas por un demo en el que se demuestren las capacidades y habilidades que tiene el comunicador social que propone el proyecto.

Para el caso de la televisión, “hay varias formas en que el aspirante puede negociar su idea, pero a la que más se recurre en este momento es el denominado Riesgo Compartido”, explica Molina.

Se trata de un método en el cual el canal ofrece todo lo relacionado a equipos técnicos y el proponente se encarga de lo concerniente a la producción e ideas. “Las ganancias que arroje la pauta publicitaria se divide por mitades”, explica Germán Molina.

Hay trabajo para todos
Sin embargo, se debe tener en cuenta que los comunicadores que salen de las universidades en cantidades industriales, no son los únicos que ven en los medios alternativos una nueva oportunidad laboral, pues los profesionales técnicos también se han dado cuenta de la importancia de estos medios.

Los comunicadores sociales se enfrentan a una competencia abierta frente a aquellos que egresan de los institutos, academias y escuelas de comunicación (ARTV, ICC, CCEP, Instel, entre otras).

Camilo Pedraza, profesor de la Academia de Locución para Radio y Televisión ARTV, piensa que la competencia laboral entre los profesionales universitarios y técnicos obliga a replantear la forma en que se introduce a los estudiantes a la práctica, “pues hay directores o gerentes a los que les importa más el grado de experiencia, que un conocimiento sumamente rico en teoría pero con poca aplicación”.

Carlos Alberto Tavarez, director del programa Club Infantil de Todelar, opina que: “Los institutos están haciendo énfasis en darle a sus estudiantes las herramientas con las que van a trabajar dentro de un medio de comunicación. Allí les enseñan no solamente a leer o a hablar frente a un micrófono o una cámara, también se da prioridad a los procesos de producción y eso es lo que a muchas empresas les está importando ahora y en eso se basan para contratar al personal”.

Por eso es necesario que el profesional se diversifique en sus labores. “Ahora debe producir sus propios contenidos de información, pero también debe estar en capacidad de mercadearlos, de financiarse para no depender de que otro le de trabajo”, explica Alex González, comunicador y docente de prensa de la USC.

“Todos estos pequeños medios son alternativas viables si se planifica un buen trabajo desde la comunicación, la publicidad y el mercadeo”, añade.

Vale la pena que los comunicadores sociales tengan una visión clara del panorama laboral que ofrece la ciudad, el país y el mundo. La experiencia es una cualidad invalorable en la sociedad, por lo cual es urgente que los comunicadores se arriesguen a proponer, a generar cambios.

Asimismo, es hora de que el profesional de la comunicación se ponga las pilas para actuar en los medios alternativos; de que el centro de atención sea lo local y expandir el horizonte comunicativo más allá de los canales privados.

La realidad que ofrece cada comuna es amplia y busca que los comunicadores se ocupen de ella, que la den a conocer y se trabaje en nuevas ideas que favorezcan el sentido de pertenencia con la ciudad, ideas que logren reunir intereses comunes: los intereses de la comunidad caleña.


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