Cali,
Junio de 2005 /// Periódico de la Facultad de Comunicación
Social y Publicidad de la Universidad Santiago de Cali
Quinto
poder, más que una necesidad La gente debe controlar los medios
Luz
Carime Hurtado González
Tercer semestre CS-P
luzcarimeh@yahoo.es
El
mango del sartén no está tomado por los que
deben hacerlo. En la paila mediática se cocinan es
sus jugos y con condimentos fuertes, buena parte de nuestras
realidades, pero no todas las que queremos o necesitamos conocer.
Lo que se está cociendo en esta especie de “wok”
son en su mayoría platos exóticos, de recetas
extrañas a nuestras realidades. Unas entradas que saben
a churrasco y se pasan con tequila, y unos platos fuertes
que más parecen la famosa “fast food”:
hamburguesa y hot dog. Muy poco sabe a arepa e´huevo,
champús o ajiaco santafereño.
No
hay quinto malo
Llegó la hora de que la gente se convierta en el “quinto
poder” y se tome los medios. Esta es la conclusión
de la ponencia de Ignacio Ramonet, director del Lemonde Diplomatique
y docente de la famosa Universidad de la Sorbona, el pasado
septiembre en la Universidad Central de Bogotá.
Los medios de comunicación, hoy por hoy siguen siendo
considerados por muchos como el cuarto poder; por lo tanto,
es con Ramonet que aparece una nueva propuesta que es el “quinto
poder”.
Consiste en la manera cómo los ciudadanos pueden exigir
a los grandes medios de comunicación mayor ética,
verdad y respeto que permita a los periodistas actuar en función
de su conciencia y no en función de los intereses de
los grupos, las empresas, los patrones.
Con está idea, se pretende que el receptor de medios
de comunicación; Ya sea, radioescucha, televidente
o lector, debe ser más participativo y analista, con
el manejo, emisión y presentación de la información
diaria.
“Los grandes medios de comunicación privilegian
sus intereses particulares en detrimento del interés
general”, explicaba el periodista en su ponencia titulada:
Medios de comunicación, entre la orientación,
la persuasión y la manipulación.
Quiso explicar, que sí los medios continúan
trabajando con el formato actual, será muy difícil
que se logre una equidad entre la gente que los consume y
el medio en sí mismo.
De igual manera Pedro Pablo Aguilera, director del proyecto
Observatorio de Medios, de la Santiago, planteó desde
su experiencia personal y profesional que: “Los medios
de comunicación al estar cada día más
comprometidos con los centros de poder político, económico,
muchas veces ocultan, manipulan la información y dan
verdades a medias”.
Este docente y Comunicador Social añade: “Es
así como se compromete la formación de un público
critico y receptivo”.
A través de estas dos miradas, encontramos que los
medios siguen siendo grandes constructores de la realidad
social; pero esa realidad de una forma u otra aún no
está siendo bien representada. Por está razón
surge el interrogante de ¿Cómo debe ser entonces
la información?
Clones de la desinformación
Para el director de la Revista Semana Alejandro Santos, quien
visitó el mes pasado la Universidad Autónoma,
la información debe tener “Una aproximación
real a los temas fundamentales de la sociedad, por lo tanto
la objetividad debe ser preponderante y la desinformación
deber ser eliminada totalmente”.
Santos añade que es necesario reestructurar el manejo
de información sobre nuestra guerra y que son estos,
los puntos fundamentales que hay que tener en la cuenta a
la hora de emitir una información. Además, no
hay que olvidar que el objetivo de los medios de comunicación
es informar, educar y entretener.
Sin embargo, manifiesta que ésta propuesta para el
manejo de información en el momento no es posible.
“Los medios vienen trabajando con una singularidad que
no les permite a los periodistas salirse del parámetro
de los formatos ya preestablecidos.”
Por está razón considera que la solución
real a está vaguedad de información radica principalmente
en los medios alternativos, en los cuales “es posible
que esa ilusión de libertad de prensa y expresión
sea posible”.
Tomando, está ponencia como referencia es clave que
los medios de comunicación, deben empezar a pensar
no en rating sino en calidad de información, pues son
constructores de tejido, cultura y dinámicas sociales.
Lo
que la gente quiere Sin
embargo, es en el receptor donde se hallan las respuestas
a todos estos planteamientos. Pero el receptor los percibe
en la actualidad como “algo patético”,
o al menos es lo que dice Edward Guevara, un diseñador
de modas que afirma estar cansado del manejo Light de la información
y de las noticias superficiales.
Otro cansado es Fernando Vallejo, Teólogo egresado
de la Universidad del Valle, quien se aburrió “del
carácter repetitivo de la información”.
Así como estos son muchos los receptores que opinan
lo mismo, pero son muy pocos los que se atreven a plantear
propuestas nuevas y renovadoras. Como Jenny Liliana González,
Ama De Casa, quien propone la creación de más
programas de opinión con horarios asequibles a toda
clase de público y no a la media noche.
A este punto se une Víctor Muñoz, estudiante
de comunicación social del PEC (Politécnico
Empresarial Colombiano), quien dice “que los medios
de comunicación deben ser menos coercitivos con la
información”, por lo tanto deben “Manejar
una dinámica que permita la verdadera creación
de vínculos y tejidos sociales, de participación
ciudadana.”.
Muchas personas esperan que los medios cambien la mentalidad
de que el público es un tonto pasivo, que no analiza
nada. Es una total mentira, pues la masa que los consume se
está cansando de su estándar informativo, provocando
de está forma, una reacción de total indiferencia
del público respecto al manejo comunicativo de estos
medios.
Al “tomar el poder” de los medios, la gente buscará
un mensaje comunicativo independiente, que permita establecer
los blancos y los grises de cada población y situación;
Sin llegar al punto de establecer solo lo malo, siendo este
el principal error que están cometiendo.
El poder podrá estar ahora en los medios de comunicación
pero es el receptor quién tiene la última palabra.