Hay momentos en los que una Universidad demuestra lo que significa estar verdaderamente conectada con su territorio. No es solo en las aulas, en los laboratorios o en los espacios donde se forman los futuros profesionales. También lo hace cuando la realidad toca la puerta y exige respuestas, solidaridad y capacidad de actuar. Ante la contingencia que atraviesa la región tras el reciente evento sísmico, la Universidad Santiago de Cali abre sus puertas y pone parte de su infraestructura científica y tecnológica al servicio de una institución fundamental para la sociedad: el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
La afectación de las instalaciones de la Dirección Regional Suroccidente de Medicina Legal generó la necesidad de encontrar alternativas que permitieran mantener la continuidad de actividades esenciales. Frente a este escenario, la USC dispuso temporalmente espacios de sus laboratorios para contribuir a la reactivación de las labores del Laboratorio de Biología-Genética.
La respuesta nació de un principio que ha acompañado a la Universidad a lo largo de su historia: cuando la región necesita de sus capacidades, la USC está presente.
Luego de una evaluación técnica de los espacios ofrecidos, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses determinó que estos cuentan con condiciones apropiadas para apoyar temporalmente el desarrollo de sus actividades especializadas. En ellos se proyecta realizar procesos relacionados con el análisis de muestras de Biología, así como procedimientos de Genética, PCR y amplificación de ADN, de acuerdo con las condiciones técnicas disponibles.
Pero este gesto representa mucho más que prestar un espacio.
La Universidad pone a disposición superficies de trabajo, infraestructura de laboratorio y equipos que pueden contribuir al desarrollo de estas labores técnicas. Detrás de cada uno de estos recursos existe una apuesta institucional por la ciencia, por la formación y, sobre todo, por generar capacidades que puedan trascender las fronteras del campus para responder a las necesidades reales de la sociedad.
Porque una Universidad no se mide únicamente por lo que ocurre dentro de sus salones. También se reconoce por lo que es capaz de hacer cuando su comunidad y su territorio la necesitan.
En medio de una emergencia, la infraestructura se convierte en una herramienta; el conocimiento, en una posibilidad; la ciencia, en una respuesta; y la cooperación, en un puente para seguir adelante. Esa es precisamente la esencia de esta articulación entre la Universidad Santiago de Cali y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses: unir capacidades para contribuir a que servicios fundamentales para la región puedan continuar.
Desde el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses se destacó y agradeció la disposición y solidaridad institucional de la USC, reconociendo el valor del apoyo ofrecido para mitigar temporalmente los efectos generados por la afectación de sus instalaciones y favorecer la continuidad de sus servicios.
Esta articulación interinstitucional también reafirma el papel de la Universidad como un actor comprometido con Cali y con el suroccidente colombiano. Una institución que entiende que la excelencia académica y científica adquiere aún más sentido cuando puede ponerse al servicio de las personas, de las instituciones y de las necesidades del territorio.
Hoy, ante una circunstancia excepcional, la USC vuelve a demostrar que sus puertas están abiertas. Abiertas para aprender, para investigar, para crear, pero también para acompañar.
Porque cuando una región enfrenta una emergencia, nadie camina solo. Y la Universidad Santiago de Cali está allí, con su ciencia, su infraestructura, su talento y su voluntad, para sumar esfuerzos y ayudar a construir el camino de regreso a la normalidad.
Elaboró,
Camila Alvarado, Unidad de Comunicación.