Hay momentos que nos invitan a detenernos, mirar lo vivido y reconocer la fuerza que existe cuando una comunidad decide caminar unida. El pasado 10 de agosto dejó una huella en Cali y en diferentes territorios de la región, pero también despertó una profunda capacidad de solidaridad, unión y acompañamiento. Ante las circunstancias, la comunidad santiaguina eligió estar presente, sumar esfuerzos y transformar cada gesto de apoyo en una oportunidad para construir esperanza y seguir adelante juntos.
Por eso, la Universidad Santiago de Cali abrirá un espacio para encontrarse desde el corazón. La comunidad santiaguina se reunirá en un acto conmemorativo que busca honrar la memoria de quienes partieron, acompañar a quienes aún atraviesan el dolor y recordar que, incluso en medio de la adversidad, permanecer juntos también es una forma de resistir.
El lunes 7 de septiembre, a las 6:00 p. m., la Plazoleta de los Sabios se convertirá en un lugar para recordar, agradecer, abrazar y guardar silencio cuando las palabras no sean suficientes. Será un encuentro para mirar hacia atrás con respeto, pero también para reconocer la fuerza que nace cuando una comunidad decide no ser indiferente frente al dolor del otro.
La conmemoración también será un reconocimiento a quienes, desde las primeras horas posteriores al siniestro, decidieron convertir la solidaridad en acción. La USC no permaneció al margen. Docentes, estudiantes, colaboradores y directivos unieron esfuerzos para acompañar a quienes más lo necesitaban, demostrando que ser santiaguino también significa estar presente cuando la realidad exige humanidad.
Desde la Universidad se habilitaron espacios de recolección de donaciones y se movilizaron ayudas para las familias afectadas. La solidaridad llegó en forma de alimentos, ropa, elementos esenciales y aportes que, sin importar su tamaño, terminaron convirtiéndose en alivio para alguien que atravesaba uno de los momentos más difíciles de su vida.
La comunidad universitaria puso su conocimiento, infraestructura, talento y voluntad al servicio de una comunidad que necesitaba respuestas, demostrando que la educación adquiere su mayor sentido cuando se transforma en servicio y esperanza.
Pero esta vez, la USC no se reunirá para hablar únicamente de lo que ocurrió. Se reunirá para recordar que ninguna pérdida debe quedar en el olvido y que ninguna familia debería sentirse sola. Será un momento para honrar las vidas que ya no están, acompañar a quienes continúan reconstruyendo sus días y reconocer a todas las manos que, desde distintos lugares, ayudaron a sostener a otros.
Porque conmemorar también es cuidar la memoria, es decirles a quienes sufrieron que su dolor importa, que sus historias hacen parte de nosotros y que la solidaridad puede convertirse en una forma de sanar.
La Universidad Santiago de Cali invita a toda su comunidad a ser parte de este encuentro. A llegar con el corazón dispuesto, con respeto y con la certeza de que, cuando una comunidad se une, el dolor no desaparece, pero se vuelve más llevadero.
Elaboró,
Camila Alvarado, Unidad de Comunicación.