El compromiso con las comunidades también se construye desde la academia, cuando el conocimiento se convierte en una herramienta para transformar realidades. Bajo esta premisa, la Universidad Santiago de Cali continúa impulsando iniciativas que conectan la formación profesional con las necesidades de los territorios. Una de ellas es “Territorios Resilientes: Reconstrucción del tejido social de los maestros artesanos”, proyecto desarrollado por María Victoria Canizales, estudiante del programa de Trabajo Social de la Facultad de Humanidades y Artes, que fue seleccionado entre los finalistas de la novena edición del Reconocimiento a las Buenas Prácticas en Desarrollo Sostenible.
La convocatoria, liderada por Pacto Global Colombia y la Cámara de Comercio de Bogotá, recibió 270 postulaciones de diferentes sectores y organizaciones del país, de las cuales 83 fueron seleccionadas como finalistas. En este escenario, la iniciativa de la USC se destacó por su contribución al fortalecimiento del tejido comunitario y a la construcción de territorios resilientes, propósitos que reflejan la importancia de promover procesos sociales con impacto y sostenibilidad.
Este reconocimiento representa un respaldo al trabajo académico que busca responder a los desafíos de las comunidades desde una perspectiva social y participativa. Asimismo, evidencia el papel de la formación en Trabajo Social en el desarrollo de propuestas que articulan conocimientos, experiencias y compromiso con las realidades del entorno, aportando a la construcción de comunidades más fortalecidas y capaces de afrontar sus desafíos.
Desde la Dirección General de Extensión, a través del área de Responsabilidad Social, la USC acompaña y proyecta estas experiencias, promoviendo la participación de estudiantes y docentes en iniciativas que trascienden los espacios de formación y se vinculan con las dinámicas sociales de los territorios.
De esta manera, la Universidad Santiago de Cali reafirma su compromiso con una educación que genera oportunidades para transformar vidas y comunidades. La selección de este proyecto entre las buenas prácticas destacadas del país demuestra que el conocimiento, cuando se pone al servicio de la sociedad, puede contribuir a fortalecer los lazos comunitarios y abrir caminos hacia un desarrollo más sostenible, inclusivo y resiliente.
Elaboró,
Camila Alvarado, Unidad de Comunicación.