La Universidad Santiago de Cali vivió el pasado 26 de junio de 2026 una jornada de profundo sentido humano y espiritual. En sus instalaciones, la Institución recibió a monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, en un encuentro académico que reunió diálogo, reflexión y pensamiento en torno a los retos de la educación contemporánea.
La visita pastoral se convirtió en un espacio valioso para pensar el papel de la academia en la formación de personas íntegras, críticas y comprometidas con la construcción de una cultura de paz. Para la USC, este encuentro representó una oportunidad para fortalecer el vínculo entre el conocimiento, la fe y el servicio a la sociedad.
La USC estuvo representado por miembros del cuerpo directivo de la institución. A esta gran jornada se sumó el Colegio Politécnico Municipal de Cali quien estuvo encabezad por la rectora, Dra. Claudia Inés Gutiérrez Díaz. Así como también por las coordinadoras Luz Amparo y Narda Cedeño, junto con docentes de la institución, quienes aportaron a este encuentro desde su experiencia educativa y su compromiso con la formación de nuevas generaciones.
En este escenario, Bienestar Universitario quien está encabezado por el Dr. Oscar Gallego cumplió un papel fundamental al articular la presencia de la Capellanía, dependencia adscrita a su estructura, y al brindar acompañamiento permanente a las iniciativas pastorales y de formación humana que fortalecen la vida universitaria.
Desde la Dirección de Bienestar se impulsa este trabajo como parte esencial de la misión institucional, al reconocer que el cuidado integral de la comunidad santiaguina también comprende la dimensión espiritual, el acompañamiento emocional y la promoción de valores que contribuyen al desarrollo pleno de estudiantes, docentes y colaboradores.
A esta jornada también se sumaron miembros de la comunidad de la Parroquia Santa Teresa de Jesús, quienes enriquecieron el ambiente de fraternidad y reflexión que marcó todo el encuentro. Su presencia reafirmó que la educación, cuando se vive desde la cercanía y el diálogo, trasciende las aulas y se convierte en una experiencia de encuentro con el otro.
Durante la jornada se desarrolló un conversatorio en torno a una pregunta esencial: ¿cuál es la responsabilidad de las instituciones educativas en la formación de personas capaces de construir una cultura de paz? A partir de este interrogante, los participantes reflexionaron sobre el compromiso que tienen colegios y universidades en la formación de ciudadanos solidarios, respetuosos y conscientes de su papel en la transformación social.
El diálogo también abrió espacio para pensar en los desafíos que hoy enfrentan los estudiantes frente al avance de la inteligencia artificial. En ese contexto, se destacó la importancia de formar criterio, fortalecer los valores y acompañar a los jóvenes para que la tecnología sea una herramienta al servicio de la vida, y no un sustituto de la conciencia, la ética ni la sensibilidad humana.
Asimismo, la conversación permitió reconocer el valor de la fe y de las convicciones personales como pilares que orientan el proyecto de vida, fortalecen la esperanza y ayudan a tomar decisiones con responsabilidad. La jornada dejó una enseñanza clara: educar no es solo transmitir conocimientos, sino formar seres humanos capaces de actuar con sabiduría, compasión y compromiso con el bien común.
Monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez resaltó la importancia de promover una educación que vaya más allá de lo académico y que fortalezca la dimensión humana, ética y social de las nuevas generaciones. Su presencia en la USC fue recibida como un gesto de cercanía pastoral y como una invitación a seguir construyendo espacios donde la palabra, la reflexión y la fe sigan iluminando el camino de la formación integral.
Con encuentros como este, la Universidad Santiago de Cali sigue abriendo caminos para que la academia dialogue con la fe, la reflexión y el servicio. La jornada dejó la certeza de que educar también es tender puentes, escuchar al otro y sembrar valores que inspiren a toda la comunidad santiaguina a seguir construyendo paz desde el conocimiento y la humanidad.