Prepararse para una emergencia significa mucho más que conocer una ruta de evacuación: implica aprender a actuar oportunamente, reconocer los riesgos y comprender que la protección de la vida es una responsabilidad compartida. Bajo esta premisa, la Universidad Santiago de Cali se vincula al propósito del Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias 2026, una iniciativa liderada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) que busca fortalecer las capacidades de respuesta de las instituciones y las comunidades en todo el país.
La jornada, realizada este miércoles 21 de octubre, contempla dos ejercicios complementarios. El primero, a las 10:00 a. m., está dirigido a entidades públicas y privadas, instituciones educativas, organizaciones sociales y ciudadanía, con el propósito de poner a prueba los planes de emergencia, las medidas de autoprotección, los mecanismos de comunicación y la coordinación ante situaciones que puedan poner en riesgo la vida. El segundo, programado para las 2:00 p. m., se enfoca en las autoridades territoriales y en la evaluación de sus estrategias de respuesta.
Más allá de una actividad preventiva, el primer ejercicio representa una oportunidad para identificar fortalezas, reconocer aspectos por mejorar y reforzar los conocimientos necesarios para responder de manera organizada frente a una eventual emergencia. La claridad en las instrucciones, el reconocimiento de las rutas de evacuación, la identificación de los puntos de encuentro y la actuación coordinada son elementos fundamentales para reducir riesgos y proteger a las personas.
En la USC, los estudiantes de la Tecnología en Atención Prehospitalaria (APH) encabezaron esta jornada, aportando sus conocimientos y capacidades al desarrollo del ejercicio preventivo. La actividad contó con siete puntos de encuentro, dispuestos para orientar a la comunidad universitaria y facilitar una evacuación organizada.
La participación consciente de estudiantes, docentes, colaboradores y demás integrantes de la comunidad contribuye a consolidar espacios más seguros, donde la prevención forma parte de la vida cotidiana y el bienestar colectivo se construye desde las acciones individuales. Asimismo, estos escenarios permiten fortalecer la articulación entre los equipos responsables de la atención de emergencias y los procesos de formación relacionados con la gestión del riesgo.
Más allá de una actividad preventiva, este ejercicio representa una oportunidad para identificar fortalezas, reconocer aspectos por mejorar y reforzar los conocimientos necesarios para responder de manera organizada. La claridad en las instrucciones, el reconocimiento de las rutas de evacuación, la identificación de los puntos de encuentro y la actuación coordinada son elementos fundamentales para reducir riesgos y proteger a las personas.
Con su compromiso con la formación integral y el bienestar de su comunidad, la Universidad Santiago de Cali reconoce la importancia de promover una cultura de prevención que trascienda las jornadas de simulación. Porque una comunidad preparada es una comunidad que comprende el valor de la vida, responde con responsabilidad y transforma el conocimiento en acciones que pueden marcar la diferencia ante una emergencia.
Elaboró,
Camila Alvarado, Unidad de Comunicación.